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ME HE MUDADO

ESTOY EN MENUDA FARSA

NOS VEMOS ALLÍ!!!

18/11/2007 13:12 David Sanz #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

No os los podéis perder


He decidido recopilar en este post algunos de los grupos que estoy escuchando en la actualidad por si os gustan. Hay un poco de todo. Desde la banda del hermano del Casas y grandes Inlogic hasta los Better Luck the Next Time, que son la bomba. Espero que os gusten.

Un beso a todos y todas.

INLOGIC


 

BILLY TALENT

 

BETTER LUCK NEXT TIME

17/11/2007 12:44 David Sanz #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

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Tarifa

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Lo que comenzó como una escapada más de las que he hecho durante estos últimos años ha terminado por convertirse en un punto y aparte en mi perspectiva de las cosas que me rodean, de mí mismo. Y es que aquellas otras siempre se hacían con amigos o, si se trataban de evasiones mías, siempre finalizaban con un simple día fuera de casa para poder alejarme de todo por un ‘rato’. Esta vez ha sido totalmente diferente. Cuatro días a solas dan para pensar en muchas cosas, para reflexionar, para estar con uno mismo. Y eso es precisamente lo que me ha sucedido.

No puedo recordar ahora mismo en qué momento comencé a sentirme más ligero,más tranquilo. Puede que fuese cuando entré en Jaén y comencé a sentir el olor a olivo, o tal vez cuando vi el mar dos años después de despedirme de él en Tarifa. Incluso puede que me comenzara a sentir así cuando descubrí que desde mi habitación se veía África, el Estrecho, y la luna en lo alto. No sé cuándo comenzó todo, pero lo que sí tengo claro es que ocurrió, y por arte de magia empecé a pensar en qué era lo que me había llevado al presente, a ese mismo instante. No porque crea que es peor que el pasado lejano o cercano, sino porque quería encontrarme a solas con ese que ha guiado mi camino desde hace unos pocos años. Ese que siempre he sabido que estaba tomando las riendas y que no tuve ganas, valor o lo que fuera, para detenerlo, o, al menos, para discutirlo con él.
Allí estábamos los dos. Nadie más. Ningún amigo cerca que me pudiese distraer de mi ‘misión’, ningún trabajo que realizar y en el que esconderme para no prestar atención a la realidad. Allí estábamos los dos solos, con cuatro días por delante para poder charlar, algo que, como digo, por uno u otro motivo no había podido o querido hacer en estos últimos tres años.

La verdad es que al principio no me sentí muy cómodo a su lado, pues al fin y al cabo era el principio y final de todos mis problemas, por decirlo de alguna manera. Nos mirábamos fijamente. Sapo y David, David y Sapo. Pasaron unas buenas horas de playa hasta que decidimos poner en común todo lo que habíamos visto y vivido durante ese tiempo. ¿Hasta qué punto era real mi perdición desde lo sucedido tras la ruptura con Noelia? ¿Cuánto de real y cuánto de pose había en ello? ¿Por qué refugiarme en un trabajo de jornadas interminables y dedicación absoluta? ¿Por qué esas noches sin fin de fiesta 5 ó 6 días a la semana? ¿Qué razón me había llevado a ‘destrozar’ sin motivo y sin querer algún que otro corazón en este tiempo? El motivo por el que nunca más me entregué tras aquella noche en la que todo mi mundo se vino abajo. Dónde estaban mis amigos de verdad. Dónde comenzó todo a desvariar hasta el punto de dejarme llevar por el caos. Qué quería hacer con mi vida. ¿Y mi futuro? ¿Qué quería de verdad?… Había un millón de preguntas sin respuesta, miles de cuestiones que el trabajo, la excesiva vida nocturna y el caótico pero atractivo sentimiento de estar perdido se habían encargado de esconder bajo la alfombra de mi alma.

Sentado ahí conmigo mismo fui recordando paso a paso cómo el tiempo había corrido en mi contra, y cómo se estaba levantando cada vez más esa alfombra que cubría todas esas preguntas. Por eso cada día se hacía un poco más duro levantarse de la cama, mirarse en el espejo, salir allí fuera y decir: ‘Vamos, adelante’.
Escuché todas y cada una de las razones que teníamos ambos para todo lo que había sucedido, así como para lo que ocurría en el mismo presente. Pasaron horas, muchas horas, os lo aseguro. Acabé tan agotado que me quedé dormido como hacía tiempo que no podía hacerlo en casa.
Por la mañana todo tenía un ‘poco’ más de color. El suficiente como para que sentase a tomar determinaciones en lo referente a todos los aspectos de mi vida. Y ello estoy, os aseguro que ya se están viendo los cambios. Yo los veo, e, incluso él, los ve. Sólo espero que sirvan para recuperar algo de la sonrisa que una vez creo recordar que tuve. Y esa sí que no era una pose.

10/07/2007 16:49 David Sanz #. sin tema Hay 2 comentarios.

Aquellas tardes en Villa, en Manoteras, en la Alameda...

Hoy he visto Hardball de nuevo. La peli de Keanu Reeves en la que tiene que entrenar a un equipo de béisbol de chavales para pagar sus deudas de juego. Ha sido un impulso. Salía de pedir el alta en el ambulatorio cuando he dicho: ‘voy a comprarme unas películas para pasar el fin de semana lo menos aburrido posible ya que no puedo salir aún’. El caso es que entre todos los DVD de descuento allí estaba. Hacía un montón desde la primera vez que la vi, así que bueno, gastar cuatro euros en esto es mejor que hacerlo en una copa, ¿no?No sé si ha sido porque todavía me dan bajones de tensión, o porque sigo agilipollado con los antibióticos de caballo esos que me mandó el doctor –un tío incapaz de mirarte a la cara cuando te atiende, pero que sabía la actualidad de Recoletos al dedillo, pa cagarse-, pero el caso, que se me va el santo al cielo, es que no sólo he vuelto a entusiasmarme con esta peli, sino que ha conseguido hacerme recordar, de pronto, cientos de momentos de la época en la que nosotros, todos, jugábamos de pequeños.De quien más me he acordado es de Casas, porque creo que, en el fondo, sólo él siente ‘eso’ que siento yo cuando he jugado, he entrenado o he visto un partido en la tele. ‘Eso’ es lo que hace que el deporte, a pesar de los miles de millones que se mueven alrededor, siga despertando pasiones. ‘Eso’ es lo que consigue que cuando marque tu equipo te abraces a cualquiera que pase por ahí, lo que hizo que Fausto llorara cuando Mijatovic marcó a la Juve, lo que provocó que medio Madrid se paralizara cuando Alfonso marcó el gol definitivo a Yugoslavia en la Eurocopa del 2000.Esta noche veo con claridad a Manso jugando de libre en el Liceo Madrid como nunca he visto a nadie hacerlo, a Casas y Cambro en aquella grandiosa liga 92/93 jugando en el Colonia, a los chavales del Aleph sentados en medio del campo en aquellas calurosas tardes de junio, sí, esos que siempre perdían pero que se lo pasaban como nadie. También recuerdo al Génova de esa liga. ¡Cómo jugaban! Y al Fray Escoba, al Villarrosa…Veo con claridad a Victor corriendo la banda, a Jorge y a todos los chungos en el Ehosa y al Tocho (¡qué entrenamientos aquellos!) y a Manolo, el hermanísimo, con nosotros en los Paúles. Me acuerdo de cómo tuve que jugar la final del torneo de primavera con todas las costras de la varicela y con fiebre, de cómo la ganamos, de ver ese vestuario gritando entre las locuras de Villalba, Peco, Paco, Mendoza… Veo cuando empecé a entrenar, como muchos de vosotros. De ver enfrente a un montón de críos que nos sacaban de nuestras casillas y casi siempre se negaban a entrenar con seriedad. Las broncas del Manso, el famoso ‘¡Gonzalo Obispo Cerviño, fuera de España!’ que soltó en uno de sus shows vespertinos, los comienzos con Kike y con los cadetes del colegio… Todavía me acuerdo de los tres únicos jugadores que se presentaron antes de que tuviéramos que ir clase por clase pidiendo chavales: Lucas, Jonás y Ramis. Me acuerdo de Javi lanzando esos obuses en aquel equipo del 96/97, de Ramis caracoleando en la banda izquierda, de Alberto ‘El Lesionado’ llenando el campo y del otro Alberto quemando la línea de cal detrás de él, de Rubi jugando de libre o de Evaristo cazando a algún rival. Tengo todos esos momentos guardados, a cámara lenta, en mi retina. Jonás haciendo algo que todavía no he visto a un profesional y que nos dejó al Moe y a mí con la boca abierta, los dos Ángeles marcando más de 27 goles, uno en la 98/99 y el otro en la 99/00, Lucas convirtiéndose en El Gran Capitán… ¡Dios, qué recuerdos!

Todos, todos ellos forman parte de ‘Eso’. Yo sé que vosotros lo sentís, o que queréis volver a sentirlo. Parad cinco minutos y mirad por un agujerito en vuestros recuerdos. Merece la pena, os lo aseguro.

27/01/2007 00:39 David Sanz #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Nos vemos por aquí

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Desde la despedida el 19 de octubre de 2006 de la que ha sido mi familia durante más de dos años muchas cosas han cambiado. En los últimos dos meses he visto cómo lo que fue nuestro lugar de reunión, el 'Escocés', se queda vacío noche tras noche. Nada es como antes. No sé, nunca esperé que todo se iría al garete de esta manera, pero bueno, supongo que es ley de vida y que, como en todo, hay que adaptarse a los nuevos tiempos.

Yo, por mi parte, añoro cada uno de los momentos que he pasado allí con José, Mamen, Moro, Mary, Meli, Íñigo, Emilio, Carlos, Germán... Creo que por mil circunstancias nunca ninguno de nosotros volveremos a sentir algo tan fuerte en un trabajo como allí, por eso me da pena que se esté perdiendo todo eso. Yo vi nacer ese proyecto, y he pasado por todas las etapas del mismo, las buenas, las malas, el infierno y el cielo, y nunca cambiaría ese lugar por nada del mundo. De hecho, todavía sueño, de vez en cuando, que un buen día, de repente, sucede algo que permite que nos volvamos a reunir. ¿Os imagináis? Sería algo increíble.
Han pasado dos meses y, aunque mantengo contacto con muchos de vosotros, lo cierto es que os echo mucho de menos, en todos los aspectos. Aquí todo es diferente, desde la gente hasta el sitio físico de trabajo, pasando por el ritmo, el método... Nada tiene que ver con nuestro querido peri, y es que os aseguro que no hay nada igual. No puedo quejarme porque la vida me ha dado una oportunidad increíble con el tema de la revista, pero la verdad es que creo que aquello que dijo Sonia hace mucho tiempo sobre mi actitud ante la vida es cierto: soy incapaz de sentirme realizado, haga lo que haga. A veces pienso que podría salvar al mundo y me iría a casa diciendo, pufff, me la pela. Tengo un problema serio.

De momento las cosas marchan bien, pero lo estoy pasando fatal para asimilar mi nueva vida. Es como si hubiese tenido una relación con una chica tan absorbente, tan entregada, que una vez separados no sepa ni dónde estoy. Así son las cosas. No me acostumbro a mi nuevo horario, ni al ritmo de mis amigos de toda la vida, ni a una vida reposada, ni al ritmo de trabajo, ni a nada. Los días pasan delante mía (qué razón tienes Juan) sin que yo haga nada por hacer que sean de otro modo salvo en momentos como los días sueltos que veo a Victor y Alberto, o el día que quedé con Oscar y Michel, o la Nochebuena. Es cierto eso de que a veces puedes estar rodeado de gente y sentirte solo. muy solo.

Pero bueno, en realidad he comenzado a escribir de nuevo en el blog porque el otro día recibí un mail de alguien muy especial llamado Luis Vilches, el gran 'Vilches'. Es increíble cómo una persona en concreto puede hacer que te pongas manos a la obra con algo. Luis, prometo seguir informando desde aquí, un abrazo enorme niño, créeme que me gustaría estar allí en el concierto de los Goo Goo Dolls contigo.

Un fuerte abrazo!!! Nos vemos por aquí.

FOTO: Chesvil en cualquiera de las mil y una noches que pasábamos riendo en el Escocés. Eres grande.

07/01/2007 13:07 David Sanz #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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