ME HE MUDADO
ESTOY EN MENUDA FARSA
NOS VEMOS ALLÍ!!!
No os los podéis perder
He decidido recopilar en este post algunos de los grupos que estoy escuchando en la actualidad por si os gustan. Hay un poco de todo. Desde la banda del hermano del Casas y grandes Inlogic hasta los Better Luck the Next Time, que son la bomba. Espero que os gusten.
Un beso a todos y todas.
INLOGIC
BILLY TALENT
BETTER LUCK NEXT TIME
Tarifa

Lo que comenzó como una escapada más de las que he hecho durante estos últimos años ha terminado por convertirse en un punto y aparte en mi perspectiva de las cosas que me rodean, de mí mismo. Y es que aquellas otras siempre se hacían con amigos o, si se trataban de evasiones mías, siempre finalizaban con un simple día fuera de casa para poder alejarme de todo por un ‘rato’. Esta vez ha sido totalmente diferente. Cuatro días a solas dan para pensar en muchas cosas, para reflexionar, para estar con uno mismo. Y eso es precisamente lo que me ha sucedido.
No puedo recordar ahora mismo en qué momento comencé a sentirme más ligero,más tranquilo. Puede que fuese cuando entré en Jaén y comencé a sentir el olor a olivo, o tal vez cuando vi el mar dos años después de despedirme de él en Tarifa. Incluso puede que me comenzara a sentir así cuando descubrí que desde mi habitación se veía África, el Estrecho, y la luna en lo alto. No sé cuándo comenzó todo, pero lo que sí tengo claro es que ocurrió, y por arte de magia empecé a pensar en qué era lo que me había llevado al presente, a ese mismo instante. No porque crea que es peor que el pasado lejano o cercano, sino porque quería encontrarme a solas con ese que ha guiado mi camino desde hace unos pocos años. Ese que siempre he sabido que estaba tomando las riendas y que no tuve ganas, valor o lo que fuera, para detenerlo, o, al menos, para discutirlo con él.
Allí estábamos los dos. Nadie más. Ningún amigo cerca que me pudiese distraer de mi ‘misión’, ningún trabajo que realizar y en el que esconderme para no prestar atención a la realidad. Allí estábamos los dos solos, con cuatro días por delante para poder charlar, algo que, como digo, por uno u otro motivo no había podido o querido hacer en estos últimos tres años.
La verdad es que al principio no me sentí muy cómodo a su lado, pues al fin y al cabo era el principio y final de todos mis problemas, por decirlo de alguna manera. Nos mirábamos fijamente. Sapo y David, David y Sapo. Pasaron unas buenas horas de playa hasta que decidimos poner en común todo lo que habíamos visto y vivido durante ese tiempo. ¿Hasta qué punto era real mi perdición desde lo sucedido tras la ruptura con Noelia? ¿Cuánto de real y cuánto de pose había en ello? ¿Por qué refugiarme en un trabajo de jornadas interminables y dedicación absoluta? ¿Por qué esas noches sin fin de fiesta 5 ó 6 días a la semana? ¿Qué razón me había llevado a ‘destrozar’ sin motivo y sin querer algún que otro corazón en este tiempo? El motivo por el que nunca más me entregué tras aquella noche en la que todo mi mundo se vino abajo. Dónde estaban mis amigos de verdad. Dónde comenzó todo a desvariar hasta el punto de dejarme llevar por el caos. Qué quería hacer con mi vida. ¿Y mi futuro? ¿Qué quería de verdad?… Había un millón de preguntas sin respuesta, miles de cuestiones que el trabajo, la excesiva vida nocturna y el caótico pero atractivo sentimiento de estar perdido se habían encargado de esconder bajo la alfombra de mi alma.
Sentado ahí conmigo mismo fui recordando paso a paso cómo el tiempo había corrido en mi contra, y cómo se estaba levantando cada vez más esa alfombra que cubría todas esas preguntas. Por eso cada día se hacía un poco más duro levantarse de la cama, mirarse en el espejo, salir allí fuera y decir: ‘Vamos, adelante’.
Escuché todas y cada una de las razones que teníamos ambos para todo lo que había sucedido, así como para lo que ocurría en el mismo presente. Pasaron horas, muchas horas, os lo aseguro. Acabé tan agotado que me quedé dormido como hacía tiempo que no podía hacerlo en casa.
Por la mañana todo tenía un ‘poco’ más de color. El suficiente como para que sentase a tomar determinaciones en lo referente a todos los aspectos de mi vida. Y ello estoy, os aseguro que ya se están viendo los cambios. Yo los veo, e, incluso él, los ve. Sólo espero que sirvan para recuperar algo de la sonrisa que una vez creo recordar que tuve. Y esa sí que no era una pose.
Aquellas tardes en Villa, en Manoteras, en la Alameda...
Todos, todos ellos forman parte de ‘Eso’. Yo sé que vosotros lo sentís, o que queréis volver a sentirlo. Parad cinco minutos y mirad por un agujerito en vuestros recuerdos. Merece la pena, os lo aseguro.
Nos vemos por aquí

Desde la despedida el 19 de octubre de 2006 de la que ha sido mi familia durante más de dos años muchas cosas han cambiado. En los últimos dos meses he visto cómo lo que fue nuestro lugar de reunión, el 'Escocés', se queda vacío noche tras noche. Nada es como antes. No sé, nunca esperé que todo se iría al garete de esta manera, pero bueno, supongo que es ley de vida y que, como en todo, hay que adaptarse a los nuevos tiempos.
Yo, por mi parte, añoro cada uno de los momentos que he pasado allí con José, Mamen, Moro, Mary, Meli, Íñigo, Emilio, Carlos, Germán... Creo que por mil circunstancias nunca ninguno de nosotros volveremos a sentir algo tan fuerte en un trabajo como allí, por eso me da pena que se esté perdiendo todo eso. Yo vi nacer ese proyecto, y he pasado por todas las etapas del mismo, las buenas, las malas, el infierno y el cielo, y nunca cambiaría ese lugar por nada del mundo. De hecho, todavía sueño, de vez en cuando, que un buen día, de repente, sucede algo que permite que nos volvamos a reunir. ¿Os imagináis? Sería algo increíble.
Han pasado dos meses y, aunque mantengo contacto con muchos de vosotros, lo cierto es que os echo mucho de menos, en todos los aspectos. Aquí todo es diferente, desde la gente hasta el sitio físico de trabajo, pasando por el ritmo, el método... Nada tiene que ver con nuestro querido peri, y es que os aseguro que no hay nada igual. No puedo quejarme porque la vida me ha dado una oportunidad increíble con el tema de la revista, pero la verdad es que creo que aquello que dijo Sonia hace mucho tiempo sobre mi actitud ante la vida es cierto: soy incapaz de sentirme realizado, haga lo que haga. A veces pienso que podría salvar al mundo y me iría a casa diciendo, pufff, me la pela. Tengo un problema serio.
De momento las cosas marchan bien, pero lo estoy pasando fatal para asimilar mi nueva vida. Es como si hubiese tenido una relación con una chica tan absorbente, tan entregada, que una vez separados no sepa ni dónde estoy. Así son las cosas. No me acostumbro a mi nuevo horario, ni al ritmo de mis amigos de toda la vida, ni a una vida reposada, ni al ritmo de trabajo, ni a nada. Los días pasan delante mía (qué razón tienes Juan) sin que yo haga nada por hacer que sean de otro modo salvo en momentos como los días sueltos que veo a Victor y Alberto, o el día que quedé con Oscar y Michel, o la Nochebuena. Es cierto eso de que a veces puedes estar rodeado de gente y sentirte solo. muy solo.
Pero bueno, en realidad he comenzado a escribir de nuevo en el blog porque el otro día recibí un mail de alguien muy especial llamado Luis Vilches, el gran 'Vilches'. Es increíble cómo una persona en concreto puede hacer que te pongas manos a la obra con algo. Luis, prometo seguir informando desde aquí, un abrazo enorme niño, créeme que me gustaría estar allí en el concierto de los Goo Goo Dolls contigo.
Un fuerte abrazo!!! Nos vemos por aquí.
FOTO: Chesvil en cualquiera de las mil y una noches que pasábamos riendo en el Escocés. Eres grande.




